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¿Qué dicen los datos del avance ENA 2026 en Colombia?

El reporte de avance del Estudio Nacional del Agua 2026 presenta cambios recientes en la escorrentía superficial, un aumento de municipios susceptibles al desabastecimiento, reducción de la superficie glaciar, extensas áreas inundadas y vacíos de información que condicionan algunos análisis nacionales.

El Reporte de avance del Estudio Nacional del Agua —ENA— 2026, elaborado por el Ideam, presenta resultados sobre disponibilidad de agua superficial, variabilidad climática, cuerpos de agua, glaciares, inundaciones, sequías, desabastecimiento, sedimentos, aguas subterráneas, usos y calidad del agua, entre otros componentes. El documento corresponde a un reporte de avance. Algunos componentes presentan resultados procesados para los periodos analizados, mientras otros continúan sujetos a validación, ajuste e integración antes de la publicación definitiva del ENA 2026. Por esta razón, los cambios observados entre años deben diferenciarse de tendencias de largo plazo y los resultados obtenidos en redes o puntos específicos no deben extrapolarse automáticamente a todo el territorio nacional.

Principales datos reportados

Tema Resultado presentado Alcance de la interpretación
Escorrentía superficial Pasó de 2.204.885 Mm³ en 2022 a 1.834.154 Mm³ en 2024. En 2024, el 51,4 % del territorio presentó valores por debajo de lo normal. Corresponde a una comparación entre años con condiciones hidroclimáticas diferentes y no a una pérdida permanente de ese volumen de agua.
Desabastecimiento en temporada seca Los municipios susceptibles pasaron de 208 en 2017-2021 a 383 en 2022-2025. Representa un aumento aproximado del 84 % en el número de municipios incluidos en el análisis.
Desabastecimiento en temporada húmeda Los municipios susceptibles pasaron de 254 a 322. El análisis incorpora eventos que pueden afectar fuentes e infraestructura, como inundaciones y movimientos en masa.
Glaciares La superficie glaciar disminuyó de 33,09 km² en 2022 a 30,83 km² en 2024. Equivale a una reducción de 6,8 % en dos años y se integra a la tendencia histórica de retroceso glaciar documentada por el Ideam.
Inundaciones Para La Niña 2020-2022 se identificaron aproximadamente 52.933 km² de área inundada. La extensión de las inundaciones varía territorialmente y debe diferenciarse de las zonas naturalmente inundables.
Calidad del agua Entre 2022 y 2025 se realizaron 912 monitoreos en 199 puntos; algunos presentaron reiteradamente categorías Mala y Muy mala. Los resultados corresponden a los puntos monitoreados y no permiten establecer una tendencia nacional generalizada.
Aguas subterráneas 22 de 40 entidades ambientales remitieron información para actualizar el inventario. Persisten limitaciones de cobertura, completitud y representatividad territorial.

1. La escorrentía superficial disminuyó entre 2022 y 2024

La actualización de la oferta hídrica superficial utiliza información para el periodo 1981-2024. A escala nacional, la oferta hídrica multianual se estima en:
  • 1.746 mm/año para condiciones de año medio;
  • aproximadamente 725 mm/año para año seco;
  • cerca de 3.955 mm/año para condiciones húmedas.
El Índice de Aridez muestra un predominio de condiciones húmedas y subhúmedas a escala nacional, con sectores territoriales en los que se presentan condiciones de mayor déficit climático. Para los años recientes, el reporte muestra diferencias marcadas.

2022

  • 48 % del territorio presentó escorrentía por encima de la normal.
  • 16,1 % presentó valores por debajo de la normal.
  • La escorrentía superficial nacional fue estimada en 2.204.885 Mm³.

2024

  • 51,4 % del territorio presentó valores por debajo de la normal.
  • 10,5 % presentó valores por encima.
  • La escorrentía superficial nacional fue estimada en 1.834.154 Mm³.
La diferencia entre ambos años es de aproximadamente 370.731 Mm³.

Interpretación técnica

La diferencia corresponde a dos años con condiciones hidroclimáticas distintas. El año 2022 presentó condiciones particularmente húmedas, mientras que en 2024 se registraron déficits de escorrentía en una proporción mayor del territorio. El reporte señala que durante 2023 y 2024 los principales déficits volumétricos se concentraron en las áreas hidrográficas Amazonas y Orinoco. Por tanto, la comparación permite caracterizar variabilidad interanual, pero no sustenta por sí sola una tendencia permanente de reducción de la oferta hídrica nacional.

2. Aumentó el número de municipios susceptibles al desabastecimiento

El análisis de susceptibilidad al desabastecimiento presenta aumentos tanto para temporada seca como para temporada húmeda.

Temporada seca

El número de municipios pasó de: 208 en 2017-2021 → 383 en 2022-2025. La diferencia corresponde a 175 municipios adicionales y representa un incremento aproximado del 84 %.

Temporada húmeda

El número pasó de: 254 → 322 municipios. El incremento aproximado es del 27 %. El análisis de desabastecimiento incluye diferentes tipos de eventos, entre ellos:
  • sequías;
  • inundaciones;
  • movimientos en masa;
  • crecientes súbitas;
  • avenidas torrenciales.
Estas condiciones pueden afectar tanto la disponibilidad de las fuentes como la infraestructura de captación, conducción, tratamiento y distribución. Durante 2024 se registraron 392 eventos, 461 acueductos afectados y 375 municipios con afectaciones por sequía, en un contexto asociado a la fase cálida del ENOS.

Implicación para la gestión

Los datos muestran que el desabastecimiento depende de la interacción entre:
  1. disponibilidad del recurso hídrico;
  2. condiciones de la infraestructura;
  3. exposición a eventos extremos;
  4. capacidad de respuesta de los sistemas de abastecimiento.
En consecuencia, la presencia de agua en una cuenca no implica necesariamente continuidad o seguridad en la prestación del servicio.

3. La superficie glaciar se redujo 6,8 % entre 2022 y 2024

La superficie glaciar estimada en Colombia pasó de 33,09 km² en 2022 a 30,83 km² en 2024. La variación corresponde a:
  • 2,26 km² menos de superficie glaciar;
  • una reducción del 6,8 % respecto de 2022.
El cambio porcentual más alto se registró en el Nevado Santa Isabel, cuya superficie pasó de 0,29 a 0,16 km², equivalente a una reducción aproximada del 44,8 %. En febrero de 2024 también se registró la extinción del glaciar Conejeras. Los demás glaciares analizados presentaron las siguientes reducciones:
  • Sierra Nevada El Cocuy o Güicán: 7,4 %.
  • Nevado del Ruiz: 6,6 %.
  • Nevado del Huila: 2,6 %.
  • Sierra Nevada de Santa Marta: 8,7 %.
  • Nevado del Tolima: 8,2 %.
El ENA señala que los glaciares representan una fracción reducida del volumen nacional de agua. Su seguimiento se utiliza principalmente para evaluar cambios en la criosfera y en los ecosistemas de alta montaña.

4. La Niña 2020-2022 produjo extensas áreas inundadas

Para el evento La Niña 2020-2022, el ENA identificó aproximadamente 52.933 km² de áreas inundadas. Para el evento La Niña de 2016 se habían estimado aproximadamente 40.608 km². La Orinoquia registró la mayor extensión durante 2020-2022, con cerca de 28.273 km². Entre las zonas hidrográficas con mayores extensiones se encuentran:
  • río Meta: aproximadamente 7.800 km²;
  • afluentes directos al Orinoco: cerca de 5.680 km²;
  • río Tomo: aproximadamente 4.000 km².

Diferencia entre inundación e inundabilidad

El estudio distingue entre:
  1. zonas inundables periódicamente, asociadas al funcionamiento hidrológico natural; y
  2. áreas efectivamente inundadas durante eventos específicos.
Esta diferenciación es necesaria para el análisis de exposición, ordenamiento territorial y gestión del riesgo. La presencia de una planicie inundable corresponde a una característica natural del territorio. El nivel de riesgo depende adicionalmente de la ocupación, la infraestructura, las actividades localizadas y las condiciones de vulnerabilidad existentes.

5. La extensión de los cuerpos de agua presentó variaciones entre 2018 y 2022

La superficie nacional identificada como cuerpos de agua fue aproximadamente:
Año Superficie
2018 17.760 km²
2020 17.207 km²
2022 19.282 km²
En las ciénagas del área hidrográfica Magdalena-Cauca, la extensión pasó de aproximadamente 2.619 km² en 2018 a 3.838 km² en 2022. Estas variaciones no deben interpretarse automáticamente como mejoramiento o deterioro ambiental. El reporte relaciona parte de los cambios observados en el Bajo Magdalena-Cauca-San Jorge con dinámicas fluviales específicas, entre ellas el ingreso persistente de agua del río Cauca al sistema del río San Jorge después de la ruptura del dique marginal en el sector de Caregato. Entre los factores que pueden modificar la extensión o conectividad de los cuerpos de agua se encuentran:
  • variabilidad climática;
  • dinámica fluvial;
  • inundaciones;
  • modificaciones físicas de los sistemas hídricos;
  • intervenciones humanas.
La identificación de un cambio espacial requiere, por tanto, análisis adicional antes de establecer su causa.

6. Algunos puntos de monitoreo presentan condiciones recurrentes de calidad Mala o Muy mala

Entre 2022 y 2025, el Ideam realizó 912 monitoreos en 199 puntos utilizados para calcular el Índice de Calidad del Agua —ICA—. El análisis identificó puntos que registraron reiteradamente categorías Mala y Muy mala. Para analizar las variables asociadas se seleccionaron 20 puntos que presentaron cuatro o más resultados dentro de estas categorías durante el periodo evaluado. Entre las variables con incidencia se encuentran:
  • nutrientes;
  • sólidos suspendidos totales;
  • oxígeno disuelto;
  • conductividad;
  • demanda química de oxígeno.
La incidencia de estas variables cambia según la corriente analizada.

Alcance de los resultados

Los datos permiten establecer que existen puntos monitoreados con condiciones críticas recurrentes. No permiten concluir, con base únicamente en este reporte, que:
  • la calidad del agua esté deteriorándose en todo el país;
  • los resultados de los 199 puntos sean representativos de todos los cuerpos de agua nacionales.
El reporte indica además que las presiones asociadas a vertimientos, cargas contaminantes, agroquímicos y sustancias de interés serán consolidadas en la versión final del ENA 2026.

7. Persisten vacíos de información en aguas subterráneas y sedimentos

Aguas subterráneas

De 40 entidades ambientales convocadas, 22 remitieron información para actualizar el inventario de puntos de agua subterránea. Se consolidaron 22.142 registros. Sin embargo:
  • cerca del 60 % se concentra en cuatro autoridades ambientales;
  • únicamente el 39 % de las entidades que respondieron entregó información clasificada como completa.
El reporte señala que estas condiciones limitan la representatividad nacional del inventario.

Sedimentos

La disponibilidad de estaciones con información también se ha reducido.
Referencia Estaciones con información
Máximo histórico, 1993 319
2013 181
2024 95
Estos resultados identifican necesidades relacionadas con:
  • continuidad del monitoreo;
  • cobertura territorial;
  • estandarización de registros;
  • interoperabilidad;
  • intercambio de información entre entidades.

Síntesis de los resultados

Los datos presentados en el reporte de avance permiten establecer los siguientes elementos:
  1. Colombia mantiene condiciones predominantemente húmedas y subhúmedas, aunque existen diferencias territoriales relevantes en disponibilidad y aridez.
  2. Entre 2022 y 2024 disminuyó la escorrentía superficial estimada, en el contexto de condiciones hidroclimáticas diferentes entre ambos años.
  3. Aumentó el número de municipios susceptibles al desabastecimiento en temporada seca y húmeda.
  4. Las inundaciones cubren extensas áreas del territorio y deben analizarse conjuntamente con las características naturales de inundabilidad y los patrones de ocupación.
  5. La superficie glaciar continúa disminuyendo, con diferencias importantes entre los glaciares monitoreados.
  6. Algunos puntos presentan condiciones recurrentes de calidad Mala o Muy mala, sin que los datos disponibles permitan extrapolar esta situación a todo el país.
  7. Persisten vacíos de información y cobertura, especialmente en aguas subterráneas y monitoreo de sedimentos.
En conjunto, los resultados muestran que la evaluación hídrica nacional requiere considerar simultáneamente disponibilidad, variabilidad, calidad, eventos extremos, infraestructura, usos y capacidad de gestión, además de las limitaciones de información existentes. La versión definitiva del ENA 2026 deberá integrar estos componentes para establecer las condiciones territoriales de presión, riesgo y seguridad hídrica con un mayor nivel de consolidación.